”Facebook”

Geografía

Formentera es la cuarta isla del archipiélago Balear en cuanto a extensión, 82 Km², formando junto con su vecina Ibiza las Islas Pitiusas. Está situada entre los paralelos 38.º 40' y 38.º 49' latitud Norte y los Meridianos 1.º 17' y 1.º 28' al Este de Greenwich. Se halla separada de la isla de Ibiza por un canal de unos 3,6 Km. La distancia entre los puertos de Ibiza y Formentera es de 11 millas náuticas. Su forma es alargada de Este a Oeste prolongándose en este extremos por el Cap de Barbaria hacia el Sur y las puntas de Sa Pedrera y Borronar al Norte.

Morfológicamente, aparece constituida por dos formaciones muy diferenciadas: al Este la Meseta de La Mola (192 m. de altura) que da lugar a una costa acantilada, y la llanura del Oeste, sobre la que se alza Puig Guillem (106 m.). Estos dos núcleos están unidos por un brazo de tierra de 3 Km de longitud que forma la platja de Mitjorn.

Geológicamente está constituida por dos plataformas miocénicas de forma tabular elevadas sobre el mar, La Mola al SE y el Cap de Barbaria-Pla del Rei al SW, unidas por una estrecha franja de 1,5 km de ancho y 5 km de longitud, con una zona deprimida al Norte en la que se encuentran las dos lagunas o "estanys", S'Estany des Peix y S'Estany Pudent. El origen geológico de la isla está unido al de todas las Baleares, y en particular al de Ibiza. Su historia geológica es breve y simple, encontrándose únicamente sustratos geológicos pertenecientes al Mioceno y al Cuaternario. Los materiales miocénicos están limitados a las zonas más elevadas como los acantilados de La Mola, Cap de Barbaria, Punta Prima y Punta Pedrera. El resto de la isla lo forman sedimentos y aluviones depositados durante el cuaternario.

Los suelos de Formentera son, en general, de baja productividad, poco profundos y muy pedregosos, con costra calcárea en ocasiones aflorante y con un alto porcentaje de arena en la mayoría de las zonas. Una de los graves problemas de Formentera, respecto de sus suelos, es el de la fuerte erosión hídrica. Las escasas lluvias pueden llegar a ser extremas, erosionando el suelo con una perdida de sustrato muy importante. Son estos procesos erosivos los que ponen al descubierto la costra calcárea, subyacente en gran parte de la isla, incrementando aún más las dificultades para la agricultura.

Formentera sigue conservando íntegro todo su carácter. El turismo que la escoge lo hace precisamente a causa de su belleza y tranquilidad, lo cual contribuye todavía más a preservar sus encantos. Esto explica porqué la industria turística de la isla no suele tener momentos de crisis. Cuando se plantearon algunos grandes proyectos, el rechazo por parte de la comunidad formenterense fue unánime. Formentera lucha por encontrar y mantener ese equilibrio entre modernidad y tradición.